La
oveja feroz
22.04.14
La intención de este blog es provocar. También, aliviar las neuras de una mente, la mía, atrapada entre ortodoxias. Persíguese probar el aguante a la irreverencia del ser humano, perenne subgenio. Nadie, sin embargo, se ofenda. Fácil es no leer lo que zahiere. Huyan de estas páginas los mojigatos de triple golpe de pecho, las felatrices con complejo de culpa, los ecologistas del solo “verde que te quiero verde”, los izquierdistas de seriedad estaliniana, los corruptos sin cargo oficial.
Tal
como suele hacer con los ciudadanos más ricos del mundo, La revista Forbes ha
dado a conocer esta semana la lista de los 100 ciudadanos más pobres del mundo.
En esta ocasión tenemos el honor de que tres compatriotas nuestros figuran en
este exclusivo elenco. En concreto en los puestos 56, 68 y 92. El primer
español de la lista es Agustín Corredero, un sintecho que vive bajo un puente
de la vía férrea a las afueras de Madrid. Este ciudadano español figura en la
lista porque sus posesiones se reducen a la ropa, casi harapos, que viste y a
su única posesión de valor: una cuchara de palo con la que, a veces, propulsa
comida a la boca. El año pasado no entró en la lista, confiesa a un periodista
de La razón que ha ido a felicitarle,
porque tenía una navajita suiza multiusos, pero alguien se la ha robado y esa
pérdida patrimonial le ha hecho ascender 100.000 puestos en pobreza y ha
permitido su inclusión en la afamada lista. La razón, adalid de la “Marca España”, ha sacado en portada a este
ciudadano como ejemplo de lo que debe ser la “Marca España”. El editorial del
periódico sugiere que más españoles debían seguir su ejemplo, para quitar los
primeros puestos a indios, filipinos y africanos, que compiten en superioridad
de condiciones, pues, como opina el periódico, es más fácil ser pobre si no
tienes unos políticos como los del PP, que sacan a los países de la crisis. Y
han recordado que con Zapatero, ningún español había destacado por su pobreza
extrema. Y es que con el PP, concluye el ecuánime editorial, España es más
visible en el mundo.
La
Oficina Europea para el Fomento de la Competencia Sexual (OEFCS) ha denunciado
a la figura contractual denominada Matrimonio como un caso de monopolio para el
desarrollo de la libre competencia en materia de compromiso sexual. La Iglesia,
detentadora de otro importante monopolio, ha puesto el grito en el cielo y a
sus abogados en la tierra judicial. De prevalecer la denuncia de la OEFCS, los
gobiernos deberán admitir otras formas de relación de pareja hasta ahora no
reconocidas, como la Poligamia, el Arrejuntarse, el Aquí te pillo y aquí te
mato, las Parejas de hechos consumados, el Ménage â trois, el Alquiler de
pareja, el Concubinato, y otros muchos que la imaginación del ser humano,
inagotable, pueda concebir.
Durante
una entrevista a un conocido medio de comunicación internacional, el actual
Lehendakari del País Vasco, Iñigo Urkullu, ha declarado (o declamado) con
hipérbole de sobrecejo, lo siguiente: “Desde Santurce a Bilbao, vengo por toda
la orilla, con mi kaiku remangado, luciendo la pantorrilla. Vengo deprisa y
corriendo, porque me oprime el PSOÉ, voy gritando por la calle: ¿Quién compra? gobierno
frescué. Los de Bildu me llaman, los del PSOE también, UPyD me dice: ¿A cómo nos
vende usted? Si yo le digo que a cuatro, ellos me dicen que a tres, cojo el
gobierno y me marcho, ¿Quién compra? gobierno frescué”. Ante la estupefacción
de los entrevistadores por semejantes declaraciones, el Lehendakari ha dicho
que se trata de una metáfora, que no se asusten. Y a continuación se ha
levantado y ha bailado un aurresku, pero con tan mala fortuna que al alzar en
un momento la pierna en acrobacia danzaril, ha desencajado la mandíbula de uno
de los presentes. La entrevista se ha suspendido, o más bien aplazado, lo que
se desprende del hecho que el Lehendakari le haya pedido a su ayudante que le
busque la letra de “Las vacas del pueblo ya se han escapao”.