lunes, 4 de mayo de 2020

Críticas cinematofágicas: My Fare, Lady


Críticas cinematofágicas: My Fare, Lady

My Fare, Lady

Historia de un famoso galanteo acaecido en la Inglaterra victoriana. Una mujer de alta alcurnia, Lady Tea, se enamora de Lord Oftheflies, un excéntrico aristócrata famoso por sus lacónicas y cortantes frases. La mujer persigue al aristócrata, organiza fiestas para que acuda, partidas de bridge, incluso cacerías de zorros. Pero Lord Oftheflies prefiera la cacería de zorras y su soltería. Tanto insiste la mujer que Lord Oftheflies, en una fiesta en la mansión de los condes de Winston Chesterfield, delante de todos los invitados, le espeta a la acosadora: "My fare, Lady", entregándola un papel con el importe en miles de libras de la tarifa que la mujer habría de pagar para alcanzar sus favores. Lady Tea se desmaya, lo que no es mella para que Lord Oftheflies se tome una copa de sherry de Oporto. El final feliz de la historia contrasta con la acidez que el film desprende durante casi toda la proyección, pero la sombra de la moral victoriana se extiende hasta nuestra época. Impecable la actuación de Rex Oedipos en el papel de Lord Oftheflies y un poco floja la de Audrey Helporn en el suyo de Lady Tea.

Fred Cineman
Crítico de su majestad

domingo, 26 de abril de 2020

Críticas cinematofágicas: Levando ancas


Críticas cinematofágicas: Levando ancas

Levando ancas

Comedia pseudo bélica cuyo argumento transcurre en los mares del sur. Una corbeta yanqui recala en unas islas de la polinesia: Los marineros, ataviados de primera comunión y ostentando sonrisas profidén y billetes de la más apreciada divisa, saltan a tierra dispuestos a conquistar a las lindas pobladoras de la paradisíaca isla. Comedia con moralina y menos sexo que una misa católica. Las peripecias que les pasan a los buenecitos y confiados nautas son pueriles. Lo único bueno es el número de vodevil que da título a la película, en el que un grupo de bellas polinesias "leva ancas" delante de una troupe de beodos marineros que se pierden el espectáculo. Demasiado azucaradas las relaciones amorosas entre un Frank Sinotra, sin otra gracia que ser veinteañero, y una Hono Lulú que, aparte sus exóticos rasgos, no da la talla donde debe darla, esto es, en las caderas y en el busto. El director, Henry Hat‑Away, tira la gorra artística al haber aceptado hacer este bodrio para la RKO, que deja KO al espectador. Apta para quienes huyen de la realidad y gustan de sumergirse en la estupidez en Technicolor. Lo mejor de la película, el The End final.

Fred Cineman
Crítico de su majestad

lunes, 6 de abril de 2020

Críticas cinematofágicas: Los 400 golpes


Críticas cinematofágicas: Los 400 golpes

Los 400 golpes

Film del reputado realizador gabacho Jean Luc Trufó. De carácter suyobiográfico, la película narra los 400 golpes del conocido ladrón de bancos Turpin Lupin. Armado con una media y una pistola de juguete, este ladrón de calcetín blanco se dedicó a robar en aquellas sucursales de París más cutres y por ello menos vigiladas. Cierto que los botines que conseguía (y no eran zapatos) eran magros, lo que explica el elevado número de golpes que tuvo que dar para ir tirando, pero tenía la ventaja de no encontrar resistencia ni en los desmotivados empleados ni de los pocos gendarmes que solían aparecer por el lugar del atraco y que miraban hacia otro lado mientras silbaban La Madelón. Pero a Turpin Lupin le venció la ambición y para su golpe número 400 decidió atracar la oficina principal del Banc National du Paris, en pleno Champs Elisées. Pero el edificio, dotado con sistemas de detención de cacos, con diez guardas jurados de aspecto amedrentador y con empleados capaces de distinguir una Browning de una Smith & Wesson a 100 metros, fue demasiado para Turpin Lupin, quien sólo logró hacer el ridículo. Es cierto que uno de los guardas murió durante el intento de atraco, pero fue de risa al ver los calcetines blancos de Lupin y su pistola de juguete. Film francés con pretensiones de film inglés, en opinión de un crítico italiano. Prescindible por completo.

Fred Cineman
Crítico de su majestad

lunes, 16 de marzo de 2020

Críticas cinematofágicas: El amperio contraataca


Críticas cinematofágicas: El amperio contraataca

El amperio contraataca

Segunda película de la trilogía de La guarra de las galaxias, culebrón sideral del afamado George Locas. En esta ocasión la guarra de las galaxias, expulsada de la constelación de Orión, busca refugio en la constelación Fuji Amori, bajo dominio del Imperio del Sol Nesciente. En la constelación Fuji Amori, la guarra alquila un planeta y lo convierte en prostíbulo para viajantes siderales de material eléctrico, de los que consigue información del mercado del amperio, información que después vende al Imperio de Fuji Amori. Todo va bien hasta que las fuerzas del bien, comandadas por el capellán Obi Bwana Kenobi, gerente de la Electric General S. J., deciden acabar con este foco de perversión que pone en peligro su hegemonía eléctrica en el universo conocido. Amparados por la "fuerza", la fuerza de 500 navíos estelares del ejército de los Estados Siderales Unidos, atacan el planeta "verde" hasta convertirlo en negro. Convincente la actuación de Estar Trek como Lucas Caminacielos y discreta la de Virgit Nilsen como la guarra de las galaxias. Alec Skol está convincente como Obi Bwana Kenobi. La productora Cunniversal prevé similares recaudaciones a las obtenidas con la anterior película, pero no tanto como la nueva entrega que ya está en rodaje y que llevará el título de El retorno del Jodí. Película realizada con las más modernas técnicas de efectos especiales y con las más estrechas miras morales. Recomendable para cinéfilos con añoranzas inquisitoriales.

Fred Cineman
13.03.20



lunes, 17 de febrero de 2020

Críticas cinematofágicas: Una noche en la sopera


Críticas cinematofágicas: Una noche en la sopera

Una noche en la sopera

De nuevo los hermanos Engels demuestran su genio en esta estupenda y divertidísima comedia. El argumento, como en todas sus películas, es banal, un banal de rica miel al que miles de espectadores acuden y quedan presos en su pegajoso humor. Negroucho, con su pelo afro y su canuto en la boca está genial, Zarpo tan elocuente como siempre y Choco un poco chico frente a sus hermanos, pero haciendo juego. La película contiene una escena de antología, escena en la que van metiéndose en una sopera un montón de gente, alarde increíble, proeza del movimiento escénico y que acaba manchando de fideos a los tres hermanos y a más de treinta extras. Por supuesto la sopa resulta incomible y todos terminan en una hamburguesería del West End, que podría traducirse como Final de Occidente. No se pierdan esta divertidísima película de los Hermanos Engels, una secuela si se quiere de su anterior Sopa de Manso, pero que no le va a la zaga en calidad. Por cierto, que los Hermanos Engels están preparando una película revolucionaria con ayuda del guionista John Lenin, película que probablemente se titulará Los hermanos Engels en el Este.

Fred Cimeman
17.02.20



lunes, 27 de enero de 2020

Salidas de los profes de mates II


Salidas de los profes de mates II
(Siguiendo el libro Villarejo, Miguel y Serrano, Javier, Voy a pasar lista por orden cronológico)

◘ Euler parió el número e y luego la palmó, posi­blemente por el parto.

◘ Coged el punto que queráis, porque tenemos más puntos que un jersey.

◘ El ocho tumbado se convierte en el signo de infi­nito porque se siente deprimido al estar a dos velas el día de san Valentín.

◘ También los matemáticos, cuando las cosas se ponen feas, se ven obligados a simplificar al máximo sus explicaciones a la espera de una mejor comprensión de los alumnos. Hallemos al caballo blanco de Santiago neperia­no de e.

El polinomio cero no tiene grado: es soldado raso.

◘ Tenemos un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas y, como ya somos mayores, lo hace­mos por Gauss.

A pesar de ello, las matemáticas resultan difici­lísimas para muchos alumnos, que después de una explicación permanecen inmóviles mirando al profesor con expresión hueca.

◘ ¡Puñeta, no hay forma! A lo mejor es posible enunciar el teorema de Pitágoras con la música de La vaca lechera.

◘ ¿Tú qué te crees, que la asíntota es la asistenta? Pues no, es una recta.

◘ Los determinantes son sencillos, pero si nos pone­mos en plan zanahoria y usamos el método sal­vaje, puede resultar un total chirrido intelectual.

◘ Vamos a ver si nos llevamos bien: si al infinito le restas 1, el infinito se queda tan ancho.

◘ Tras repetir varias veces la misma explicación: «De verdad, creedme.»

◘ ¿Qué pueden hacer dos rectas en el espacio? Pues irse de copas.

◘ No podemos considerar la posición del vector como una variable, porque si lo hacemos pasan cosas horrorosas que no nos gustan nada.

◘ Esto lo dejamos porque es una chuminada y esto otro porque es una coña marinera.

◘ Para realizar esta integral habrá que recurrir a artificios insospechados.

◘ Por dos puntos pasa una sola recta pero, ¿y si los puntos fueran más gordos?

Los profesores de dibujo técnico son otro tipo de matemáticos.

◘ ¿Quién era Apolonio? ¿Un pastor de Cercedi­lla? ¿Un matemático chino? Con ese nombre... ¡era griego! Resolvió las tangencias sin un compás Faber-Castell y sin una papelería al lado.

◘ Con los giros, rectas y cambios de plano, hace­mos un cóctel Molotov y seguimos.

◘ El profesor está usando un listón de madera de unos dos metros y lo mueve sobre su cabeza dán­dole vueltas como ejemplo de las distintas posi­ciones que puede adoptar una recta en el espacio tridimensional. «Voy a darle más despacio, no sea que me vaya para arriba como un helicóptero.»

◘ Con este sistema se resuelven todas las tangencias posibles y queda resuelto un problema de la huma­nidad. Vamos entonces a por otro: la viruela.

◘ Para ver esta recta me tengo que poner las gafas de Supermán, porque se va a otro cuadrante que estaría fuera de la pizarra.

◘ Ver esto puede marear un poco, así que si alguien se toma una aspirina, que me dé a mí otra.

El profesor está dibujando una gráfica en la pizarra y una alumna le pregunta: «¿Esta fun­ción tiene periodo?» El profesor contesta: «¡Claro! ¿No ves que la estoy pintando de rojo?»


La oveja feroz
27.01.20

lunes, 13 de enero de 2020

Salidas de los profes de mates I


Salidas de los profes de mates I
(Siguiendo el libro Villarejo, Miguel y Serrano, Javier, Voy a pasar lista por orden cronológico)

No sólo los alumnos cometen errores risibles en materias de enseñanza. También los maestros. Veámoslo para el caso de enseñantes de matemáticas.

◘ Profesora: «El ángulo recto del triángulo sería éste.»
Alumno: «¿No sería el de la derecha?»
Profesora: «Es que hay dos.»

◘ El profesor, mientras resuelve un problema en la pizarra: «y por aquí tenemos la x ... » Se detiene, se aleja de la pizarra y, tras observar durante unos segundos: «¿Dónde coño está la x?»

◘ Pero vamos a ver: ¿cómo va a ser igual tres por tres que tres al cuadrado?

◘ El logaritmo de 96 es 4,6 y esto sumado a la raíz cuadrada de 856, que es 29,3, nos da 33,9. Aho­ra, todo esto se suma al producto 2 x 2 y nos da... ¡Un momento! ¿Cuánto es 2 x 2?

◘ «A ver, ¿me podéis sumar 24 y 32? Es que yo, si no es con calculadora...

◘ Poco después: «Decidme, ¿cuánto es 8 x 4? Porque yo, la ver­dad, eso de multiplicar...

◘ La profesora comprueba lo largo que es resolver un ejercicio y se pasa un rato pensando cómo hacerlo más corto. Finalmente se acerca a la piza­rra y escribe: «Muy largo.» A continuación, acla­ra: «Pero esto no vale ponerlo en el examen.»

◘ El profesor, tras resolver un larguísimo ejercicio en la pizarra, se da cuenta de que está mal hecho. De repente, exclama: «¡Mastuerzos! ¿Por qué me habéis dejado terminar el ejercicio, si me he con­fundido al principio?»

◘ Profesora: «¿Alguna vez he dicho yo dos entre cero?» Alumnos: «Sí, ahora mismo.»
Profesora: “No. Nunca jamás he dicho dos entre cero”.

◘ El concepto de límite viene a decir que si yo cojo la munición cerca del 2, el disparo va a caer cer­ca del 2/3.

◘ Todo vector tiene su módulo, es decir, su cora­zoncito.

◘ La trigonometría es como las cerezas: viene en racimos.

◘ Un logaritmo es una mierda comparado con una potencia.

◘ Los vectores se suman como chorizos: de arriba abajo.

◘ Quitarle el «0» a un espacio vectorial es como caparlo.

◘ Esto, en realidad, es lo mismo que lo de arri­ba, pero escrito más bonito: es azúcar sintác­tico.

Pero las expresiones más agresivas las utilizan cuando se refieren a las fun­ciones.

◘ Derivar una función de funciones es como pelar una cebolla.

◘ Profesor: «¿Cuánto tiene que valer x para que la ecuación se cumpla?»
Alumnos: «Infinito.»
Profesor: «Infinito como poco.»

◘ Un máximo relativo es como el Salamanca en el fútbol, que es líder de la provincia. Pero el Madrid... ¡El Madrid ya sería máximo absoluto en toda España!

◘ Está e elevado a x muy aburrido en una fiesta. En esto que se le acerca una chica y le dice: «¿Por qué no te integras?» Y éste le responde: «Pues porque me quedaría igual.» Moraleja: la integral de e elevado a x es e elevado a x.

◘ Aquí podemos observar cómo la función corta a la asíntota con descaro y desparpajo.

◘ Un ejemplo de punto es el centro de Marte, pero como no sabéis dónde está, no nos sirve.

◘ Explicando probabilidad: «Existe una mayor probabilidad de encontrarse en un desierto con los Back Street Boys que con Cindy Crawford, por la sencilla razón de que ellos son más.»

La oveja feroz
13.01.20