miércoles, 20 de octubre de 2021
lunes, 20 de septiembre de 2021
Críticas cinematofágicas
Los surferos de la tabla
redonda
Película del realizador Lancelot Lake que
distribuye la Cunniversal Lingus. En las costas del sur de Inglaterra tiene
lugar un peculiar torneo. Diversos caballeros deben competir por alcanzar la
copa, el trofeo de la reina, que se disputa en las playas de Eastboune. Un
partida conocida como los caballeros de la tabla redonda, procedentes de
Yorkshire, parten como favoritos. Otros caballeros, con tablas tradicionales,
pretenden arrebatarles el preciado trofeo. Junto al mar se pertrechan los
participantes. Los curiosos se arremolinan para contemplar a los surfistas de la tabla redonda, tan
novedosa, tan fuera de lugar. Hecha de material poroso, una mezcla de cadmio
con plástico verde, la tabla va acompañada de velas reglamentarias, pero el
mástil es más ligero. Capitanea a los caballeros de la tabla redonda el
legendario Ray Arthur, campeón indiscutible de las cinco últimas ediciones de
esta copa del rey, o mejor, de la reina. Los surfistas se disponen a comenzar
la carrera. Pertrechados, impacientes, los participantes aguardan sujetándose a
la cuerda de salida. Y la regata comienza... La película, que utiliza como
actores a dos de los principales deportistas de la especialidad: Skinn Tanned y
Bitch Boy, mantiene la intriga deportiva hasta el final, generando en el
espectador un exceso de adrenalina que conduce, en la mayoría de los casos, a
odiar el surf para el resto de su vida. Film recomendado para amantes del
volley playa y otros horteras de verano.
Fred
Cineman
Crítico de su majestad
miércoles, 25 de agosto de 2021
Críticas cinematofágicas: Gritos y cazurros
Críticas cinematofágicas: Gritos
y cazurros
Gritos y cazurros
Film del genial Big Maar Veermar que relata
los sufrimientos psíquicos de una sueca a quien su eco le confiesa que de
pequeña estuvo enamorada de su padre. Se pudre la mujer de tanto luchar contra
su ego hasta que entra en escena Borg. En la escena de la ex cena, Borg le
confiesa que los espaguetti no estaban en su punto, lo que le recuerda a la
mujer que su padre solía tocar la armónica ‑desafinando‑ las noches de verano
que no nevaba. Borg no sabe qué decir y se calla, pero el silencio exaspera a
la mujer quien grita y grita. Desesperada por el conflicto interior, abatida
por lo que intuye puede ser un culpable complejo de Edipo, Ula, la
protagonista, o más bien protagónica, se recluye en un manicomio de un
pueblecito de la meseta española, pueblecito donde abundan los cazurros. En el
cálido jardín del sanatorio, Ula grita cuanto le viene en gana, sin que los
cazurros le hagan el menor caso. Al final, angustiada por la indiferencia de
los pueblerinos del lugar y por una interiorización psicótica de su incapacidad
de aprender el encaje de bolillos, Ula se suicida, dejando una carta para su
amado Borg, quien, en Suecia, ya se había olvidado de ella y se dedicaba, con
enorme éxito, al Gran Slam. Retorcida película de Big Maar Veermar, que cuenta
en su reparto con la fiel actriz Cutre Ulmann. El joven Borg es interpretado
por un joven actor de nombre Paar Tostonsson. Película recomendada para
psicoanalistas y otros enfermos mentales.
Fred
Cineman
Crítico de su majestad
domingo, 11 de julio de 2021
Críticas cinematofágicas: Lo que Adviento se llevó
Críticas cinematofágicas
Lo que Adviento se llevó
Folletón cinemitográfico que utilizando como
trasfondo la guerra civil americana, nos cuenta una peculiar historia de amor.
Una opulenta sureña, con mansión rodeada de árboles y docenas de criados de
color, de color negro, se enamora de un capitán sudista, esto es, con problemas
de transpiración. El capitán consulta con muchos médicos su problema
"sudista", hasta que concluyen que el problema reside en el uniforme,
que no ventila bien. Deja el ejército y se hace con la administración de
inmensos campos de Don Algodón. Su novia, de familia patricia, le informa que
su padre sólo consentirá en su boda si logra hacer fortuna en poco tiempo. El
ex capitán, magistralmente interpretado por Glar Cable, para sacar mayor
beneficio de sus campos algodoneros, despide a la mitad de los esclavos,
creando la figura del destajo en la recogida de algodón. Todo parece ir bien
hasta que llega el viento de Adviento, un viento avariento, desapacible y que
arrasa con la flor del algodón de sus campos. Lo que Adviento se llevó,
advierte el advientado, no era sólo su futuro beneficio agrícola, sino su
inminente braguetazo, por lo que el capitán no tiene más remedio que apuntarse
de nuevo al ejército, sólo que esta vez, avezado, se hace del ejército yanqui,
que posee más "moral", y su uniforme, hecho de fibra artificial y
tela de mallas en los sobacos, no le hace sudar tanto. Su ex prometida,
inolvidable recreación de Anna de Halloween, se queda compuesta y sin novio, y
al final, en una escena inolvidable, jura ante Dios que jamás volverá a pasar
de hombres. Histórico film que dura casi cuatro horas, más o menos lo mismo que
la jaqueca que produce su visión. No recomendable para inmigrantes introducidos
en patera.
Fred
Cineman
Crítico de su majestad
lunes, 21 de junio de 2021
Críticas cinematofágicas: Asolo ante el peligro
Asolo ante el peligro
Western del director John Four (se rumoreaba
que eran más de uno) con un insuperable Guiri Copper en el papel de héroe
solitario. El sheriff de una pequeña población del Oeste es conocido por causar
estragos cada vez que se sentía en peligro: ventanas rotas por los disparos,
establos quemados, ciudadanos heridos, subidas de impuestos. Para evitarlos,
los ciudadanos le ocultaban cualquier problema que pudiera surgir, aprestándose
a solucionarlo ellos mismos. Saben que si el sheriff se siente en peligro,
asola a la población causando más daño que las posibles acciones de los
delincuentes. Cierta vez anuncia su llegada al pueblo un famoso criminal
buscado por veinte Estados, bandolero que respondía al nombre de Adolf Reagan.
El bandido anuncia su llegada al pueblo en el tren de las cinco y cuarto, un
mercancías algo cochambroso, pero barato. El sheriff anuncia que acudirá a su
encuentro y se enfrentará sólo al peligro. Los habitontos, ante este anuncio de
catástrofe, abandona el pueblo por precaución. El día de la llegada del
bandolero, el sheriff camina hacia la estación pausadamente a través de un
pueblo desierto. Matorrales secos cruzan la polvorienta calle. Llega a la
estación. Llegan las cinco y cuarto. El tren no acude. El sheriff mira el
nombre de la compañía ferroviaria. No es RENFE. No lo entiende. Llegan las
seis. Nada. A las nueve de la noche arriba una diligencia con los viajeros del
tren, que ha cascado en la estación de Break Down Creek. Sale de la diligencia
el afamado Adolf Reagan, se acerca hacia donde está el sheriff, se planta
delante y le pregunta a bocajarro por qué no hay nadie en el pueblo. El sheriff
contesta con una frase que se haría célebre en la historia del cine: "Es
que yo asolo ante el peligro." Clásico western para clásicos amantes del
western.
Fred
Cineman
Crítico de su majestad
lunes, 17 de mayo de 2021
Críticas cinematofágicas: El planeta de los abisimios
Críticas cinematofágicas: El
planeta de los abisimios
El planeta de los abisimios
Película de ciencia ficción del director
antiliberal Monkey Reegan. De regreso de un vuelo espacial, una nave y sus dos
tripulantes aterrizan en un país desconocido y con extraña vegetación. Los dos
astronautas, norteamericanos, ignorantes como todos sus compatriotas de todo lo
concerniente a la Geografía, piensan que se trata de un país arrasado por una
catástrofe nuclear. En realidad se encuentran en Abisimia, país desértico del
interior de África. Los dos astronautas, al ver a los pobladores de tan extrañas
tierras, hombres de raza negra y la piel reseca del sol y el barro, los toman
por simios y concluyen que tras una hecatombe nuclear el hombre había vuelto a
sus orígenes. Tratan de entenderse con los nativos por medio de gestos
simiescos, pero al responderles éstos en un inglés perfecto, piensan que el
desastre ha sido peor de lo esperado, que esos son compatriotas suyos
degenerados y de vergüenza se los cargan con desintegradores láser. Los
astronautas llegan a un poblado de casas de adobe y observan que los tenidos
por simios tienen televisión y ven la cadena CNN por medio de parabólicas.
Intuyen que el desastre es ya total, e irreversible. Para evitar convertirse en
monos en manos de la televisión por satélite, se suicidan bebiéndose el
mercurio de sus termos. Los cuerpos son encontrados a las afueras de un poblado
y trasladados a Norteamérica en loor de multitud. Film político y racista
interpretado por los actores White Race y Caucus Clan. Si puede, no la vea; si
la ve, olvídela; si no puede olvidarla, es usted un facha.
Fred
Cineman
Crítico de su majestad
martes, 4 de mayo de 2021
Críticas cinematofágicas: Pig ama para dos
Críticas cinematofágicas: Pig
ama para dos
Fred
Cineman
Crítico de su majestad






