domingo, 17 de abril de 2022

Críticas cinematofágicas: Como un Torrente

 

Críticas cinematofágicas: Como un Torrente

 

Como un Torrente

(El abrazo tonto de la ley)

 

Película que, imitando un film clásico de Hollywood, narra las aventuras de un ex policía super guarro. El protagonista, un ex poli sucio y gordo, solía comer de gorra utilizando el truco de la cucaracha que ponía en el último plato, cuando ya estaba harto, insecto que descubría con aspavientos para que acudiera el mêtre. El truco le iba saliendo bien hasta que acude a un restaurante chino. Después de gritar que había una cucaracha en su plato, acudió el encargado con veinte camareros chinos. El encargado, después de coger al insecto por las patas, lo examinó y lo volvió a dejar en el plato, añadiendo a la factura del ex policía un extra por tan exquisito manjar. Torrente protesta, pero al final tuvo que pagar con la mano libre cuando un chino enclenque le amenazó con practicar su patada voladora. Dispuesto a vengarse de los chinos, eliminó el arroz de su dieta y se entrenó al ping-pong con tesón. Cuando se sintió en forma, retó al dueño del restaurante chino a una partida de ping-pong, a lo que el chino no pudo resistirse.  Después de perder tres partidas seguidas, Torrente dijo que iba al wáter y se escapó por la ventana del mismo, dejando allí al chino para que pagase el tiempo de juego. Su venganza estaba cumplida. Película de cine negro con rasgos de humor ibérico con un magistral Santiago Tajo-Segura en el papel de Torrente. El director, Malex de la Misa, demuestra de nuevo su buen hacer.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

martes, 8 de marzo de 2022

Críticas cinematofágicas: Basalto al tren de Glasgow

 Críticas cinematofágicas:


Basalto al tren de Glasgow

 

Un grupo de mineros galeses deciden asaltar el tren de Glasgow y robar el cargamento de linimento que transporta. Con ese linimento podrían paliar los sufrimientos de miles de mineros en las minas de su tierra. Para tal fin contratan a un cerebro inglés, quien planea el robo con meticulosidad británica. El sonriente cerebro (magníficamente interpretado por Alec Grinnes) llega a la conclusión de que la única manera de parar el tren es arrojándole basalto a las vías. Los mineros se miran entre sí y dudan si habrán elegido al cerebro correcto. El encargado de contratarlo alega que él buscó en la guía, en la sección de cerebros, y que la única institución que venía era un "Brain Sana Torium", y que "sana" en latín venía de salud, y por eso lo había contratado. Contra todo pronóstico, el "cerebro" les convence y los mineros cargan con sacos de basalto hasta un terraplén por donde ha de pasar el tren. Llega el tren y los mineros, a una orden del cerebro, cogen trozos de basalto y los lanzan contra las vías y la máquina. El tren sigue su curso y el cerebro grita: "¡Basalto, basalto!" Los mineros entienden ¡Más alto, más alto! y lanzan los trozos de mineral por encima de los vagones. El tren se va y los mineros quedan encima del terraplén, confundidos y con las manos doloridas de tanto arrojar basalto. El cerebro les mira y les conmina a devolverlo al sanatorio. Con el mineral restante, los mineros sepultan al encargado de buscar el "cerebro" y, reconociendo su error, se vuelven en autobús a su pueblo. Comedia agridulce que demuestra de nuevo la maestría británica en la comedia negra. Negra como el basalto.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

sábado, 12 de febrero de 2022

Críticas cinematofágicas: Las cuatro jinetas del Apocalipsis

  

Las cuatro jinetas del Apocalipsis

 Muestra políticamente incorrecta del nuevo cine cubano. Cuatro "jinetas" habaneras (término que designa a las muchachas sin flor que por dinero cabalgan a los turistas) esparcen todo tipo de enfermedades infecciosas entre los visitantes varones a la isla. Las muchachas, de buen ver y mejor tocar, desconocen su enfermedad, que transmiten en cada cabalgada. Como son buenas trabajadoras, la enfermedad se transmite en breve plazo por los cinco continentes. Alertadas las autoridades sanitarias cubanas, incuban muestras de los virus transmitidos. Como carecen de medios, guardan las muestras en hielo picado, hasta que se acaba el hielo y las muestras mueren. Y la gente se pregunta: ¿Qué se incuba en Cuba? Y algunos responden: "En Cuba se incuba una vana Habana". Mientras tanto, las mulatas siguen transmitiendo el mal y exportando el Apocalipsis. La Organización Mundial de la Salud toma medidas, lo que conlleva que los féretros se acoplen mejor a los difuntos. A todo esto Fidel (su espíritu) interviene y acusa a las autoridades sanitarias internacionales de trabajar para los EE.UU. Y para demostrar que todo es un invento para desacreditar a la Revolución, él mismo se acuesta con las cuatro jinetas (a través de la médium Haydee Santamaría de Dios. En el siguiente mitin, aparece el ectoplasma del líder cubano con dodotis bajo el pantalón y con calvas extrañas en las barbas, que atañe a ciertas plagas enviadas desde Miami. "A mí, a mí", clama el pueblo que atiende la concentración... Película de paciencia ficción que necesita de toda la buena voluntad revolucionaria para aguantar hasta el final. Lo más interesante, las jinetas.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

domingo, 30 de enero de 2022

Críticas cinematofágicas: El risueño eterno

 

Críticas cinematofágicas

 

El risueño eterno

 

El detective Philip Madlove es llamada a casa del magnate Dog Perrot. Éste quiere que Madlove investigue la causa de que su hijo Ronald siempre aparezca contento y con sonrisa de gerente de relaciones públicas. Madlove, mientras escucha al viejo contar su historia, se fuma un pito y tira la colilla por una ventana del invernadero. Mientras los criados intentan apagar el fuego desatado en el invernadero, Madlove conoce a la hija del magnate, a quien lanza un requiebro de hombre duro. Mas dura ella, madura una respuesta. De una pitillera de platino extrae un pitillo egipcio y trata de encenderlo con su encendedor de oro, que se encasquilla. "Es la piedra", dice Madlove y le prende el pito con una cerilla que arranca de una carterita que le habían dado en un club de alterne de San Francisco. La hija del magnate le dice si le gustan las mujeres de alquiler y Madlove responde que depende del alquiler, porque al quilar, hay que mirar el alquiler. Con esta prometedora entrada, el director Big Ben Johnson recrea cinematográficamente esta novela de Ramón Chandler. Magnífico Hamfree Burger en el papel de Madlove, así como Laura Bocall en el papel Magny, la hija del Magnate. En el papel de fumar, la marca de siempre: Entrefinos.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 20 de diciembre de 2021

Críticas cinematofágicas: Lorenzo de Arabia

 

Críticas cinematofágicas: Lorenzo de Arabia

 

Lorenzo de Arabia

 

Film épico del director baturro Julián Brutín. Lorenzo Otín, un bailador de jotas, es destinado a dar un recital en Arabia Saudí en representación de los Coros y Panzas de Aragón. Lorenzo llega a la jaima de los invitados y pide un cariñena y unos taquitos de jamón para hacer boca. Le dicen que en Arabia está prohibida la carne de cerdo y el alcohol. Lorenzo insiste y los moros se resisten. Al final anuncia el aragonés que si no hay jamón y vino, él no canta. Se reúnen los principales jeques para tratar de solucionar el problema. Deciden no darle de comer ni de beber al infiel hasta que acepte la comida tradicional de Arabia, consistente en cus-cus y agua de oasis. Pero Lorenzo replica que o jamón o nada, y el agua pa las ranas. Después de diez días sin comer, y sin cantar, Lorenzo se escapa de la jaima y se interna en el desierto. Topa con unos peregrinos que van a la Meca, a los que solicita un poco de jamón y un vasito de vino. Todos le miran como al diablo, pero un vejete afgano le llama a un aparte y le dice que él ha vivido en Sevilla y que lleva escondido en la chilaba una macilla de jamón y una petaca con algo de Rioja, pero que no diga nada, que sus compañeros de religión son muy tiquismiquis. Lorenzo come por fin el ansiado jamón y bebe un poco de vino (flojo para él, pero qué se le va a hacer). Tras la colación, Lorenzo, de chilaba y cachirulo, deleita a los peregrinos con su repertorio de jotas bravas hasta que llegan a la Meca. Y de la Meca a la Checa. Película de aventuras a la baturra, con un final con sabor a imperio, donde la masa mahometana termina dándole al tintorro y al jamón.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 22 de noviembre de 2021

Críticas cinematofágicas: La alpargata sobre el tejado de cinz

 

Críticas cinematofágicas: La alpargata sobre el tejado de cinz

 

La alpargata sobre el tejado de cinz

 

Olson Whales adapta al cine esta magnífica pieza del teatro del dramaturgo Tinny Sees Williams. En una plantación sureña, en pleno estío, un matrimonio vive momentos de ruptura. Él es un borrachín que sólo desea que su suegro la palme y no tener que aguantar sus aburridas partidas de bridge a las que, por amor a su hija (de él, del viejo, esto es, el padre; el padre de ella...), se ve obligado a soportar. Ella (la hija; de él, del suegro; o sea, su padre) ama a su marido, pero teme a su padre (de ella, no de él; él es huérfano). Cierta noche que el hombre (el marido, no el padre) ha bebido más de cuatro rosas, le confiesa a su mujer (la suya, no del padre; el padre es viudo) que odia a su padre (el de ella; él es huérfano, como ya hemos señalado) y que ójala se muriera (su padre, no ella). Antes de que la mujer pueda contestar, se oye un maullido que entra a través de la ventana, abierta por el bochorno (a causa del bochorno, no que el bochorno la haya abierto). El hombre se asoma y sobre el tejado de cinz del granero vislumbra a un gato maullador. De rabia, se quita una alpargata (el hombre, no el gato) y se la arroja al gato, quien la esquiva y se larga con los maullidos a otra parte, dejando la alpargata sobre el tejado de cinz. Drama genialmente interpretado por Ball Neumann y Hortaliz Sastre, así como por el propio Olson Whales en el papel de padre (de ella, no de él, él es huérfano, ¿está claro?). Recomendada para espectadores despiertos (esto es, listos, avispados, no que velen).

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 8 de noviembre de 2021