lunes, 21 de junio de 2021

Críticas cinematofágicas: Asolo ante el peligro

 

Asolo ante el peligro

 

Western del director John Four (se rumoreaba que eran más de uno) con un insuperable Guiri Copper en el papel de héroe solitario. El sheriff de una pequeña población del Oeste es conocido por causar estragos cada vez que se sentía en peligro: ventanas rotas por los disparos, establos quemados, ciudadanos heridos, subidas de impuestos. Para evitarlos, los ciudadanos le ocultaban cualquier problema que pudiera surgir, aprestándose a solucionarlo ellos mismos. Saben que si el sheriff se siente en peligro, asola a la población causando más daño que las posibles acciones de los delincuentes. Cierta vez anuncia su llegada al pueblo un famoso criminal buscado por veinte Estados, bandolero que respondía al nombre de Adolf Reagan. El bandido anuncia su llegada al pueblo en el tren de las cinco y cuarto, un mercancías algo cochambroso, pero barato. El sheriff anuncia que acudirá a su encuentro y se enfrentará sólo al peligro. Los habitontos, ante este anuncio de catástrofe, abandona el pueblo por precaución. El día de la llegada del bandolero, el sheriff camina hacia la estación pausadamente a través de un pueblo desierto. Matorrales secos cruzan la polvorienta calle. Llega a la estación. Llegan las cinco y cuarto. El tren no acude. El sheriff mira el nombre de la compañía ferroviaria. No es RENFE. No lo entiende. Llegan las seis. Nada. A las nueve de la noche arriba una diligencia con los viajeros del tren, que ha cascado en la estación de Break Down Creek. Sale de la diligencia el afamado Adolf Reagan, se acerca hacia donde está el sheriff, se planta delante y le pregunta a bocajarro por qué no hay nadie en el pueblo. El sheriff contesta con una frase que se haría célebre en la historia del cine: "Es que yo asolo ante el peligro." Clásico western para clásicos amantes del western.

 


Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 17 de mayo de 2021

Críticas cinematofágicas: El planeta de los abisimios

 

Críticas cinematofágicas: El planeta de los abisimios

 


El planeta de los abisimios

 

Película de ciencia ficción del director antiliberal Monkey Reegan. De regreso de un vuelo espacial, una nave y sus dos tripulantes aterrizan en un país desconocido y con extraña vegetación. Los dos astronautas, norteamericanos, ignorantes como todos sus compatriotas de todo lo concerniente a la Geografía, piensan que se trata de un país arrasado por una catástrofe nuclear. En realidad se encuentran en Abisimia, país desértico del interior de África. Los dos astronautas, al ver a los pobladores de tan extrañas tierras, hombres de raza negra y la piel reseca del sol y el barro, los toman por simios y concluyen que tras una hecatombe nuclear el hombre había vuelto a sus orígenes. Tratan de entenderse con los nativos por medio de gestos simiescos, pero al responderles éstos en un inglés perfecto, piensan que el desastre ha sido peor de lo esperado, que esos son compatriotas suyos degenerados y de vergüenza se los cargan con desintegradores láser. Los astronautas llegan a un poblado de casas de adobe y observan que los tenidos por simios tienen televisión y ven la cadena CNN por medio de parabólicas. Intuyen que el desastre es ya total, e irreversible. Para evitar convertirse en monos en manos de la televisión por satélite, se suicidan bebiéndose el mercurio de sus termos. Los cuerpos son encontrados a las afueras de un poblado y trasladados a Norteamérica en loor de multitud. Film político y racista interpretado por los actores White Race y Caucus Clan. Si puede, no la vea; si la ve, olvídela; si no puede olvidarla, es usted un facha.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

martes, 4 de mayo de 2021

Críticas cinematofágicas: Pig ama para dos

 

Críticas cinematofágicas: Pig ama para dos

 Pig ama para dos

Comedia norteamericana que cuenta con la pareja de moda entonces en Hollywood: Roca Hoodson y Doris Week. Dos amigos solteros deciden correrse una juega nocturna. Roca Hoodson es Pig y Tony Fricciosa es Hogg, dos cerdos lascivos que se dirigen a Las Vegas con el fin de recorrer (esto es, correrse varias veces) sus muchos burdeles. En uno de ellos traban amistad con una hurí de lujo (Doris Week), una rubia platiño de la que los dos se encaprichan. Deciden llevársela al hotel y amarla los dos, dos veces, o más. Echan a suerte los turnos y tócale el primero a Pig. Cuando acaba vuelve al cuarto de Hogg para darle el relevo, pero éste está durmiendo la mona. Pig se disfraza de Hogg y vuelve al cuarto de Doris Week, con quien comparte pijama el resto de la noche. Al despertar, la chica se da cuenta del engaño, pero le cobra por los dos, por los dos polvos echados. El lío se arma cuando Hogg se despierta y descubre que tiene puesto medio pijama de la chica, pijama que, aprovechando la modorra pos alcohólica, le había encasquetado su pillo amigo Pig. Hogg asegura que él no ha probado a la chica, pero Pig ‑¡qué cerdo‑ insiste en que sí, que el pijama es la prueba. La cosa se complica cuando la chica le pide la tarifa estipulada, a lo que Hogg, sin recuerdos del acto, no accede... Frank Kapra Almonte firma esta vulgar película, esta comedia chirle apta para espectadores con escasa materia gris, esa materia con la que se hacen los sueños.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 19 de abril de 2021

Críticas cinematofágicas: Levita Perón

 

Críticas cinematofágicas:

Levita Perón

 

Adaptación cinematográfica de la famosa ópera rock que lleva su nombre. Narra, entre canciones soporíferas y melodías de bandeón, las peripecias del líder justicialista durante esos años cruciales en que le tocó gobernar Argentina. Para hacerse con el poder, este intrigante se echa de querida a una tal Evita, mujer que tenía fama de encantadora. Merced a un recorte de prensa pagado por la Oficina de la Presidencia que decía "¿Levita Evita?", el pueblo magnifica a la amante de Perón, hecho que el Gobierno aprovecha para hacer un revolucionario anuncio: Quien levita no es Evita, es Perón. El acabose. El pueblo hacía cola en la Casa Rosada para presenciar las levitaciones de su caudillo, levitaciones que éste realizaba desde el balcón. A los más avispados de los espectadores no se les escapaba el entramado de cables que hacían posible el milagro, pero como suele suceder, el pueblo llano es crédulo y creía a pies juntillas que Perón levitaba, y evitaba cualquier comentario crítico. La película, correctamente dirigida por Alan J. Escrátula, está magníficamente interpretada por Madronna en el papel de Evita, quien recrea el tema principal de la obra: "No chores por mí Argentina". Anthony Flags interpreta a un joven Che en el papel de pepito grillo del pueblo, sin resultados positivos, por lo que se ve. Película recomendada para fans farrones y otros amantes de tango con tongo. Contengo otras opiniones más explícitas.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad



lunes, 29 de marzo de 2021

Críticas cinematofágicas: La disputada bota del señor cayo

 

Críticas cinematofágicas: La disputada bota del señor cayo

 

La disputada bota del señor Cayo

 

 Película costumbrista basada en la novela homónima de Mikel de Libes. Dos representantes de dos formaciones políticas antagónicas se presentan en el pueblo del señor Cayo para disputarse su intención de voto. El señor Cayo es un campesino y el único habitante del pueblo. Vive sin televisión, y sin radio, ni siquiera tiene CD‑Rom. Los dos políticos llegan al pueblo a la vez y con una sed del carajo. Al ser invitados a la casa del señor Cayo, le piden de beber. El señor Cayo, calló. Preguntado por su mutismo, contestó que tenía una bota, pero que sólo había vino para uno y que tenía dudas sobre quién debía bebérselo. Entonces comienza una lucha dialéctica entre los dos antagonistas, cada uno esgrimiendo argumentos históricos y sociológicos en apoyo de su derecho a disfrutar del único trago de la bota del señor Cayo. Tanto argumentan y discuten, que el lance verbal dura horas, con lo que le asalta la sed al señor Cayo quien, mientras escuchaba un argumento ad hominem del diputado socialista, acabó sin contemplaciones el exiguo contenido de su bota. Los contendientes políticos, al contemplar acto tan insolidario, detuvieron su discusión y se miraron. Cabreados por el desconsiderado comportamiento del representante del pueblo, decidieron tornar a Madrid no sin antes comunicar al señor Cayo que se olvidara de la subvención por habitar un pueblo en peligro de extinción. Los dos representantes cogieron sus respectivos vehículos oficiales y se encaminaron hacia la capital, donde quedaron para cenar en un restaurante de lujo con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Película del joven director Moncho Albridge que desvela sin tapujos las intenciones de los salvadores de la patria. Película para alquilar en video cuando nos hayan llevado la que queríamos.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad




lunes, 8 de marzo de 2021

Críticas cinematofágicas: Bolas sobre Broadway

 

Bolas sobre Broadway

 

Película satírica que quiere retratar, en clave de ironía, el mundo del teatro durante la época de la Prohibición en Norteamérica. Un capo mafioso decide estrenar una obra teatral que ha compuesto su suegra y en la que desea que trabaje su querida. Consultados varios empresarios, estos se niegan, apareciendo sus testículos en cubos de basura a lo largo Broadway al cabo de unas semanas. El tercer empresario consultado, que leía los periódicos, acepta encantado el encargo. Para ello contrata a un escritor sin trabajo que corrija la obra de la suegra del capo y a un profesor de actuación para que instruya a la querida del capo. Ambos, tras varios encontronazos con las inexpertas señoras, renuncian, encontrándose sus testículos sobre las aceras de Broadway un par de días más tarde. Es por esta manía de capar que al mafioso se le dio el nombre de "capo", que quedaría para la posteridad. Al final la obra se estrena, resultando un fiasco, de lo que la prensa se hace eco... eco..., y reco..., reco..., recogen sus bolas días más tardes los barrenderos de Broadway. Película a la que su director, Bally Allen, le echa muchas pelotas. Se rumoreó que un "capo" moderno se interesó por las bolas del director, de ahí el andar como encogido de éste, y su fobia repentina por todo objeto cortante. Magnífico Paul Newball en el papel de capo, así como Sharon Spheres en el papel de querida. Película para hombres con dos cojones.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad




miércoles, 24 de febrero de 2021

Críticas cinematofágicas: Herri B, el sucio

 

Críticas cinematofágicas: Herri B, el sucio

 

Herri B, el sucio

 


Película de Josu Ternasco que en esta ocasión cuenta con un elenco de actores de auténtico lujo: Clint Eastwoodgoitia y Txaro Stone. La película narra las aventuras de un militante de Herri Batasuna afincado en Rentería. Apodado Herri B, este portento por tonto se arma con una Magnum y dedícase a matar a todo aquel que le huele a español. Después de cargarse a un contable de una sucursal bancaria, un marmitón del Arzak y cinco paseantes, todos votantes del PNV, es llamado al orden por la dirección de su coalición, que no ve con buenos ojos que el pseudoterrorista utilice un arma que no se acomode a los reglamentarios 9 mm. Parabellum. Le recuerdan la consigna conciliadora de la coalición: "Si vis pax, 9 mm. Parabellum." Pero Herri B. no hace caso y sigue su carrera homicida. Hasta que se topa con Arantxa, una ciudadana perteneciente a Gesto por la Paz, que interpreta maravillosamente Txaro Stone. La chica intenta redimirle y le presta textos de Carlos Marx y San Ignacio de Loyola, textos que Herri B. no puede leer porque es analfabeto, pero no lo quiere confesar. Film que inaugura el movimiento "Realismo abertzale" y que ganó el lingote de hierro en el festival de Gallarta del pasado año. Recomendable para víctimas del terrorismo que puedan contarlo.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad