domingo, 11 de julio de 2021

Críticas cinematofágicas: Lo que Adviento se llevó

 

Críticas cinematofágicas

 

Lo que Adviento se llevó


Folletón cinemitográfico que utilizando como trasfondo la guerra civil americana, nos cuenta una peculiar historia de amor. Una opulenta sureña, con mansión rodeada de árboles y docenas de criados de color, de color negro, se enamora de un capitán sudista, esto es, con problemas de transpiración. El capitán consulta con muchos médicos su problema "sudista", hasta que concluyen que el problema reside en el uniforme, que no ventila bien. Deja el ejército y se hace con la administración de inmensos campos de Don Algodón. Su novia, de familia patricia, le informa que su padre sólo consentirá en su boda si logra hacer fortuna en poco tiempo. El ex capitán, magistralmente interpretado por Glar Cable, para sacar mayor beneficio de sus campos algodoneros, despide a la mitad de los esclavos, creando la figura del destajo en la recogida de algodón. Todo parece ir bien hasta que llega el viento de Adviento, un viento avariento, desapacible y que arrasa con la flor del algodón de sus campos. Lo que Adviento se llevó, advierte el advientado, no era sólo su futuro beneficio agrícola, sino su inminente braguetazo, por lo que el capitán no tiene más remedio que apuntarse de nuevo al ejército, sólo que esta vez, avezado, se hace del ejército yanqui, que posee más "moral", y su uniforme, hecho de fibra artificial y tela de mallas en los sobacos, no le hace sudar tanto. Su ex prometida, inolvidable recreación de Anna de Halloween, se queda compuesta y sin novio, y al final, en una escena inolvidable, jura ante Dios que jamás volverá a pasar de hombres. Histórico film que dura casi cuatro horas, más o menos lo mismo que la jaqueca que produce su visión. No recomendable para inmigrantes introducidos en patera.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad