lunes, 22 de noviembre de 2021

Críticas cinematofágicas: La alpargata sobre el tejado de cinz

 

Críticas cinematofágicas: La alpargata sobre el tejado de cinz

 

La alpargata sobre el tejado de cinz

 

Olson Whales adapta al cine esta magnífica pieza del teatro del dramaturgo Tinny Sees Williams. En una plantación sureña, en pleno estío, un matrimonio vive momentos de ruptura. Él es un borrachín que sólo desea que su suegro la palme y no tener que aguantar sus aburridas partidas de bridge a las que, por amor a su hija (de él, del viejo, esto es, el padre; el padre de ella...), se ve obligado a soportar. Ella (la hija; de él, del suegro; o sea, su padre) ama a su marido, pero teme a su padre (de ella, no de él; él es huérfano). Cierta noche que el hombre (el marido, no el padre) ha bebido más de cuatro rosas, le confiesa a su mujer (la suya, no del padre; el padre es viudo) que odia a su padre (el de ella; él es huérfano, como ya hemos señalado) y que ójala se muriera (su padre, no ella). Antes de que la mujer pueda contestar, se oye un maullido que entra a través de la ventana, abierta por el bochorno (a causa del bochorno, no que el bochorno la haya abierto). El hombre se asoma y sobre el tejado de cinz del granero vislumbra a un gato maullador. De rabia, se quita una alpargata (el hombre, no el gato) y se la arroja al gato, quien la esquiva y se larga con los maullidos a otra parte, dejando la alpargata sobre el tejado de cinz. Drama genialmente interpretado por Ball Neumann y Hortaliz Sastre, así como por el propio Olson Whales en el papel de padre (de ella, no de él, él es huérfano, ¿está claro?). Recomendada para espectadores despiertos (esto es, listos, avispados, no que velen).

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 8 de noviembre de 2021