lunes, 29 de marzo de 2021

Críticas cinematofágicas: La disputada bota del señor cayo

 

Críticas cinematofágicas: La disputada bota del señor cayo

 

La disputada bota del señor Cayo

 

 Película costumbrista basada en la novela homónima de Mikel de Libes. Dos representantes de dos formaciones políticas antagónicas se presentan en el pueblo del señor Cayo para disputarse su intención de voto. El señor Cayo es un campesino y el único habitante del pueblo. Vive sin televisión, y sin radio, ni siquiera tiene CD‑Rom. Los dos políticos llegan al pueblo a la vez y con una sed del carajo. Al ser invitados a la casa del señor Cayo, le piden de beber. El señor Cayo, calló. Preguntado por su mutismo, contestó que tenía una bota, pero que sólo había vino para uno y que tenía dudas sobre quién debía bebérselo. Entonces comienza una lucha dialéctica entre los dos antagonistas, cada uno esgrimiendo argumentos históricos y sociológicos en apoyo de su derecho a disfrutar del único trago de la bota del señor Cayo. Tanto argumentan y discuten, que el lance verbal dura horas, con lo que le asalta la sed al señor Cayo quien, mientras escuchaba un argumento ad hominem del diputado socialista, acabó sin contemplaciones el exiguo contenido de su bota. Los contendientes políticos, al contemplar acto tan insolidario, detuvieron su discusión y se miraron. Cabreados por el desconsiderado comportamiento del representante del pueblo, decidieron tornar a Madrid no sin antes comunicar al señor Cayo que se olvidara de la subvención por habitar un pueblo en peligro de extinción. Los dos representantes cogieron sus respectivos vehículos oficiales y se encaminaron hacia la capital, donde quedaron para cenar en un restaurante de lujo con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Película del joven director Moncho Albridge que desvela sin tapujos las intenciones de los salvadores de la patria. Película para alquilar en video cuando nos hayan llevado la que queríamos.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad




lunes, 8 de marzo de 2021

Críticas cinematofágicas: Bolas sobre Broadway

 

Bolas sobre Broadway

 

Película satírica que quiere retratar, en clave de ironía, el mundo del teatro durante la época de la Prohibición en Norteamérica. Un capo mafioso decide estrenar una obra teatral que ha compuesto su suegra y en la que desea que trabaje su querida. Consultados varios empresarios, estos se niegan, apareciendo sus testículos en cubos de basura a lo largo Broadway al cabo de unas semanas. El tercer empresario consultado, que leía los periódicos, acepta encantado el encargo. Para ello contrata a un escritor sin trabajo que corrija la obra de la suegra del capo y a un profesor de actuación para que instruya a la querida del capo. Ambos, tras varios encontronazos con las inexpertas señoras, renuncian, encontrándose sus testículos sobre las aceras de Broadway un par de días más tarde. Es por esta manía de capar que al mafioso se le dio el nombre de "capo", que quedaría para la posteridad. Al final la obra se estrena, resultando un fiasco, de lo que la prensa se hace eco... eco..., y reco..., reco..., recogen sus bolas días más tardes los barrenderos de Broadway. Película a la que su director, Bally Allen, le echa muchas pelotas. Se rumoreó que un "capo" moderno se interesó por las bolas del director, de ahí el andar como encogido de éste, y su fobia repentina por todo objeto cortante. Magnífico Paul Newball en el papel de capo, así como Sharon Spheres en el papel de querida. Película para hombres con dos cojones.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad