lunes, 3 de junio de 2019

Críticas cinematofágicas: La naranja, mi canica


La naranja, mi canica

Estudio profundo sobre la violencia juvenil en las sociedades post industriales. La película trata de una banda de adolescentes que jugaban a las canicas con naranjas, pues éstas eran más grandes, siendo más fácil acertar a la del contrario. El cabecilla de la banda, perfectamente interpretado por Jack Meoff, tras robar un kilo de naranjas en una verdulería del barrio, cae en manos de la policía. Sometido a un tratamiento novedoso para estirpar los instintos violentos. El joven sale de la terapia hecho un miembro del Ejército de Salvación y es colocado en una residencia de ancianos. Pero los ancianos, bordes por demás, acaban con su paciencia y el insertado, recuperado sus instintos humanos, los va envenenando uno por uno. Pero lo hace tan bien, resulta todo tan natural, que el gobierno, patrocinador de su cura, decide emplearlo para aliviar sus arcas reduciendo pensiones de vejez. Y así, el muchacho (conocido en las altas esferas del Ministerio de Sanidad, como "el liquidador"), es continuamente trasladado de residencia en residencia. Film de Stanley Lubric que denuncia la violencia estatal contra los ancianos y que provocó que a su madre le retiraran la pensión.

Fred Cineman
03.06.19

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