lunes, 28 de noviembre de 2016

La vigencia de Voltaire

Cuando consideramos que Newton, Locke, Clarke y Leibniz hu­bieran sido perseguidos en Francia, encarcelados en Roma y quema­dos en Lisboa, ¿qué idea debemos formar de la razón humana?  La ra­zón humana nació en ese siglo en Inglaterra.  Hubo allí en los tiempos de la reina María una persecución tenaz sobre el modo de pronunciar el griego, y los perseguidores se equivocaban.  Los que castigaron a Galileo se equivocaron mucho más; y todo inquisidor debía avergon­zarse cada vez que veía una esfera de Copérnico.  Si Newton hubiera nacido en Portugal y un dominico hubiera creído que era una herejía la razón inversa del cuadrado de las distancias, hubieran revestido con un sambenito en un auto de fe al caballero Isaac Newton. Estas conjeturas de Voltaire podrían ampliarse de haber conocido el librepensador francés el ascenso de Mr. Trump.

La oveja feroz

28.11.16


lunes, 21 de noviembre de 2016

Intenta crear una cuenta off-shore con 200 euros y recibe una llamada del Ministerio de Hacienda

Gervasio Ruiz, de León, al querer seguir la tendencia de moda entre la gente guapa, se ha creado una empresa en Panamá con 200 Euros. La empresa se llama Investments Ruiz Inc., y su propósito es el de fardar de tener una empresa en un paraíso fiscal. Mas cual sería la sorpresa de este ciudadano de León al recibir la llamada del Ministerio de Hacienda interesándose por su empresa e indicándole que se van a emprender acciones contra él por evasión de capitales. Gervasio Ruiz no sale de su asombro, pues es consciente que ninguno de los famosos que poseen empresas en paraísos fiscales ha sido no sólo juzgados, ni siquiera reprendidos. Este ciudadano ha dicho que recurrirá al sindicato Manos Limpias para que le represente.

La oveja feroz

21.11.16

lunes, 24 de octubre de 2016

Críticas cinematofágicas: La tonta de Schindler

La tonta de Schindler

Película galardonada con varios oscars, un cesar y medio millar de fulgencios. La historia que narra la peli se basa en hechos reales. Una mujer retrasada, de apellido Schindler, sacaba judíos del país en cochecitos de niño. Fingiéndose bebés, los judíos se metían dentro del cochecito, se ponían un chupete y hacía que la niña (a quien siempre decían: ¡Mira, ahí va la tonta de Schindler!) los trasportase fura de la ciudad hasta un lugar seguro. La niña, la verdad, se creía que los judíos, incluso los que llevaban bigote, eran sus bebés de jugar y los paseaba con cariño y los tapaba con cariño e incluso les hacía arrumacos. Los guardias fronterizos le hacían carantoñas a la tontita y a veces se asomaban a ver a su bebé, riéndose luego entre ellos de lo feos que eran, con esas narices ganchudas y algunos con barba de varios días. Achacaron lo anormal de los muñecos a la falta de juguetes debido a la guerra, pues a falta de empresas que los produjeran éstos eran hechos a mano por los padres o los propios niños. Cada día acudía la tonta de Schindler a pasar la frontera de la ciudad y cada día los guardias se cachondeaban de ella y de sus muñecos. Así, con esa labor de hormiguita, la tonta de Schindler logró sacar de la ciudad a más de dos mil judíos. Ya de mayor, la niña en un asilo de ancianas tontas, los judíos la hicieron un homenaje y la dejaron llevar en un carrito hecho a medida, a Ben Gurión y a otros mandatarios israelíes, con el consiguiente choteo de los guardas del asilo, nazis frustrados pero ya sin capacidad de fumigar enemigos.

Fred Cineman

24.10.16

lunes, 17 de octubre de 2016

Críticas eliterarias: B de bodrio

B de Bodrio
de
Sue Grafitti

De nuevo Sue Grafitti nos aburre con una nueva entrega de su abecedario detectivesco. Después de A de Aburrido (su próxima entrega, lo más seguro, será C de Coñazo) este su nuevo libro es, como lo anuncia el título, un relato aburrido, coñazo, desacertado, enfermo..., y así podríamos continuar a lo largo de todo el abecedario. La historia no podía ser más traída por los pelos. La detective Pamela Cargo se hace cargo de un caso de infidelidad conyugal. El marido, un vendedor de colchones, debe visitar, por su profesión, numerosas alcobas y lechos conyugales. Nada más normal que en alguna de esas ocasiones, la compradora quiera probar la resistencia de los muelles con una sesión amatoria. Pero la mujer no entiende que su marido se entienda y tiende a la sospecha. Encarga a la detective Pamela Cargo que busque pruebas de la infidelidad de su marido. Pamela Cargo finge comprar un colchón y cuando el marido acude a instalárselo, seduce a éste y se lo lleva al catre. Las escenas han sido filmadas por una cámara oculta. Con la cinta de vídeo probatoria en la mano, la detective duda si entregárselo a su cliente, quien al fin y al cabo es la que le paga, o quedársela. Y es que se ha encaprichado del marido. Compra otro colchón y, esta vez sin vídeo, lo prueban conjuntamente. Finalmente la detective entrega el vídeo a la esposa, pues necesita los honorarios para pagar los más de diez colchones que se amontonan en el garaje de su casa. Inútil búsqueda de Sue Grafitti por dar a la novela de misterio un toque feminista. El misterio, si lo hay, hay que buscarlo en las enormes ventas que alcanzan los libros de Sue Grafitti. Creemos que el libro merecía más haberse titulado P de Pikolín.

Leo Bücher

17.10.16

lunes, 26 de septiembre de 2016

Cuestión de altura

Un hombre que tenía su ego por las nubes ha tenido que contratar a una compañía de drones para bajarlo y acomodarlo dentro de sí. Confiesa que siempre tuvo pensamientos de altura, altas miras profesionales, pero estas nunca se le habían escapado. Nunca jamás experimentó el mal de altura. Su destino son las cumbres, sean sociales, profesionales o de montaña. Amante de las alturas, vive en el último piso de un rascacielos. Hombre también de elevación moral, aspira a subir al cielo cuando muera, si bien confiesa que no tiene prisa.

La oveja feroz

26.09.16


lunes, 19 de septiembre de 2016

Reflexiones de un amargado Pío:

De vuelta de mi paseo y a consecuencia de sesudas medita­ciones, he encontrado mi programa político y social, y lo he condensado en unos cuantos mueras y unos cuantos vivas.
¡Muera la democracia!, ¡mueran las máquinas!, ¡muera el progreso!, ¡muera la consecuencia en política, en religión y en todo! ¡Viva el caos! ¡Viva el placer! ¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús y de María! ¡Españoles, al Pilar!...
Riámonos de todas estas majaderías, la vida vale poco para tomarla en serio, no tengamos nunca ideas fijas, y tratemos de alcanzar el título más alto que pueda alcanzar un humano, y es el ser un buen cerdo de la piara de Epicuro.
(Pío Baroja)



lunes, 29 de agosto de 2016

Críticas cinematofágicas: Ben Uhr

Ben Uhr

Benjamin Uhrzeit, un jockey de Seattle, se ve comprometido por un enemigo de profesión, un tal John Mesala, para protagonizar una carrera a beneficio de los brokers de Wall Street. Ben Uhr, como normalmente le conocen los amigos y en el banco, no desea la carrera, mas se ve compelido a aceptar porque su hijo de ocho años se ha caído en el colegio y necesita agua oxigenada y tiritas, estipendio que su padre no puede costearse. Sólo si gana la carrera, los doscientos mil dólares del premio le permitirán no solo adquirir las tiritas y el agua oxigenada sino también un poco de mercromina. Movido por tan paternal objetivo, acepta el reto. El día del evento el hipódromo está a rebosar. Los Hermanos Engels ocupan el palco principal, Groucho con su sempiterno farias en los morros. Comienza la carrera. Mesala coge una ventaja de dos cabezas y un cuello. Ben Uhr va a la zaga. En la segunda vuelta Ben Uhr se empareja con su enemigo. Es entonces cuando Mesala, para deshacerse de su enemigo, le enseña a éste su última declaración de impuestos. Conmocionado, Ben Uhr recula, pero se sobrepone y tras anotar la base liquidable de su enemigo en una libreta, pica espuelas, logrando alcanzar de nuevo al defraudador. Mesala entonces recurre al sucio truco de enseñarle el poster central del Play Boy, pero Ben Uhr, que se ha hecho una paja antes de salir a competir, ni se inmuta. Llega la última recta. Mesala se ha quedado sin trucos. Entonces Ben Uhr, que no tiene un pelo de tonto, ni de primo, saca un radiocassete de las alforjas y dirige los altavoces contra la montura de su enemigo. Aprieta la tecla de “play” y la voz de Julio Iglesias se oye en todo su chillido. El caballo de Mesala frena en seco, derriba a su montura y se echa al suelo tapándose las orejas. Ben Uhr gana por diez cuerpos, quita los tapones de cera de las orejas de su caballo y sonríe al pensar que su hijo podrá tener la mejor asistencia médica que el dinero pueda comprar. Film de Samuel Preston galardonado con diez estatuillas por la Academia. La película fue muy protestada por las asociaciones para la defensa de los nobles brutos debido a la tortura que se le aflige al caballo del malo, que varios años después aún sufre las secuelas. Aunque para malo malo, Ben Uhr, por usar arma tan terrible.

Fred Cineman

29.08.16