domingo, 19 de junio de 2022

Críticas cinematofágicas: Las mil y una leches

 


 

Las mil y una leches

 

Visión corrosiva de las noches arábigas por el corrosivo Repassolini. Tomando como centro la corte del califa Mamón Al-Raschid, Repassolini nos ofrece su particular versión de las noches orgiásticas con las que el califa se regalaba en su palacio. Con clara inclinación hacia el amor paídico, el califa dedicábase a catar la “leche” de sus invitados, esclavos y visitantes. Con predilección por los esclavos nubios, Mamón Al‑Raschid aseguraba que la leche de éstos, por contraste con el color de su glande (glande grande, uno y libre), era más blanca y sabía mejor. Cada noche extraía con expertas fellatios, la leche a uno de sus invitados, invitado que era luego vetado y botado del palacio. Repassolini, si bien no relata las mil y una operaciones de ordeño bucal llevadas a cabo por el famoso Califa, sí se recrea en varias de éstas, los nubios disfrazados de odaliscas por eso de la censura. Este disimulo dio origen a la conocida anécdota de un crítico que aseguró que esas altas y robustas odaliscas tenían un clítoris enormemente pronunciado. Repassolini no se conforma sólo con el amor bucal sino que retrata a su califa también como hombre con cierto esfinterés. Los nubios disfrazados de bailarina siempre poníanse de espaldas para que Mamón Al‑Raschid las penetrara a estilo perro, perro lo que no mostraban las cámaras era que el agujero penetrado no correspondía con la latititud anatómica de la vulva. Bellas las imágenes de ciudades del desierto. Se echan de menos en la película los diálogos. En nuestra opinión sobran escenas de “gay” saber. Película con escaso interés para uterodoxos.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

lunes, 30 de mayo de 2022

Críticas cinematofágicas: Nueve semanas sin medias

 

Críticas cinematofágicas: Nueve semanas sin medias

 

9 semanas sin medias

 

Película que causó conmoción en la Asociación Cristiana por la Castidad de las Amas de Casa. La trama no podía ser más sencilla: una mujer decide quitarse las medias porque es alérgica a la lana virgen. En la oficina observa que los hombres se le dirigen con mayor procacidad y en la calle los piropos suben de tono y detonan procaces. En el metro varios pasajeros la tocan el culo y el portero de su casa le lanza miradas de lujuria difícilmente refrenables. Situada la acción en las postrimerías del siglo XIX, esta película muestra cómo la sociedad de entonces se mantenía anclada en un machismo decimonónico, lo que por otra parte es normal, ya que todavía están en el siglo XIX. La mujer decide continuar sin medias, al menos hasta que se le pase el ligero sarpullido que le decora las pantorrillas. Al cabo de varias semanas en la oficina comienzan a meterle mano y el jefe le pide una fellatio a cambio de un aumento. Ella accede y aumenta, aumenta el tamaño del miembro de su jefe quien, complacido, le nombra oficial de segunda. Los viajes en metro se hacen insoportables, pues todo el mundo se junta a ella y la soban sin miramientos. Ella tampoco se corta y cata los paquetes de los sobones, quienes huyen atemorizados, sobre todos los que la tienen pequeña. Después de mantener relaciones sexuales con los viajeros de mayor paquete en lúgubres estaciones del metropolitano, descubre que el sexo es maravilloso y sigue sin medias. Cuando cesa el sarpullido, nueve semanas y media más tarde, se vuelve a poner las medias y vuelve a ser respetada por todo el mundo. Película novedosa, realizada con espíritu de video‑clit. Recomendamos que las espectadoras vayan a verla sin medias y, a ser posible, que me comuniquen la sesión y el número de asiento.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

miércoles, 4 de mayo de 2022

Críticas cinematofágicas: El bi-novio de Newton

 

Críticas cinematofágicas:

 

El bi-novio de Newton

 

Siguiendo los últimos descubrimientos biográficos sobre Newton, quien al parecer padecía unos irrefrenables instintos homosexuales, llega esta fresca película de Albert Onestone, director de cine independiente dependiente del Ministerio del Interior Británico. En la película se muestran a los dos amores del genial físico, David Bohring y John Applefall, y las componendas que tenía que hacer Sir Isaac para conseguir que sólo uno de ellos se quedase en el laboratorio a deshoras. Se hace hincapié sobre la gravedad de Newton en su trabajo diario y de la atracción de esos dos cuerpos que, como satélites, giraban a su alrededor. La escena de la manzana cayéndole del árbol es interpretada en la película como un lanzamiento de John Applefall, encaramado en las ramas y quien, celoso, lanzó la fruta contra su maestro y Bohring que retozaban debajo del árbol. Con música de Lass Esferas, un músico mexicano afincado en Londres, la película ha causado cierto revuelo en la Royal Society de su Majestad, que no gusta sacar a relucir los trapos sucios de sus personalidades científicas. Hay quien acusa a Albert Onestone de querer vengarse de tan señero personaje, acusación debida seguramente a su parentesco con el lucubrador de la Teoría de la Relatividad. Película recomendable por su aspecto físico, siempre que no se haya caído en las redes de la mecánica cuántica.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

domingo, 17 de abril de 2022

Críticas cinematofágicas: Como un Torrente

 

Críticas cinematofágicas: Como un Torrente

 

Como un Torrente

(El abrazo tonto de la ley)

 

Película que, imitando un film clásico de Hollywood, narra las aventuras de un ex policía super guarro. El protagonista, un ex poli sucio y gordo, solía comer de gorra utilizando el truco de la cucaracha que ponía en el último plato, cuando ya estaba harto, insecto que descubría con aspavientos para que acudiera el mêtre. El truco le iba saliendo bien hasta que acude a un restaurante chino. Después de gritar que había una cucaracha en su plato, acudió el encargado con veinte camareros chinos. El encargado, después de coger al insecto por las patas, lo examinó y lo volvió a dejar en el plato, añadiendo a la factura del ex policía un extra por tan exquisito manjar. Torrente protesta, pero al final tuvo que pagar con la mano libre cuando un chino enclenque le amenazó con practicar su patada voladora. Dispuesto a vengarse de los chinos, eliminó el arroz de su dieta y se entrenó al ping-pong con tesón. Cuando se sintió en forma, retó al dueño del restaurante chino a una partida de ping-pong, a lo que el chino no pudo resistirse.  Después de perder tres partidas seguidas, Torrente dijo que iba al wáter y se escapó por la ventana del mismo, dejando allí al chino para que pagase el tiempo de juego. Su venganza estaba cumplida. Película de cine negro con rasgos de humor ibérico con un magistral Santiago Tajo-Segura en el papel de Torrente. El director, Malex de la Misa, demuestra de nuevo su buen hacer.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

martes, 8 de marzo de 2022

Críticas cinematofágicas: Basalto al tren de Glasgow

 Críticas cinematofágicas:


Basalto al tren de Glasgow

 

Un grupo de mineros galeses deciden asaltar el tren de Glasgow y robar el cargamento de linimento que transporta. Con ese linimento podrían paliar los sufrimientos de miles de mineros en las minas de su tierra. Para tal fin contratan a un cerebro inglés, quien planea el robo con meticulosidad británica. El sonriente cerebro (magníficamente interpretado por Alec Grinnes) llega a la conclusión de que la única manera de parar el tren es arrojándole basalto a las vías. Los mineros se miran entre sí y dudan si habrán elegido al cerebro correcto. El encargado de contratarlo alega que él buscó en la guía, en la sección de cerebros, y que la única institución que venía era un "Brain Sana Torium", y que "sana" en latín venía de salud, y por eso lo había contratado. Contra todo pronóstico, el "cerebro" les convence y los mineros cargan con sacos de basalto hasta un terraplén por donde ha de pasar el tren. Llega el tren y los mineros, a una orden del cerebro, cogen trozos de basalto y los lanzan contra las vías y la máquina. El tren sigue su curso y el cerebro grita: "¡Basalto, basalto!" Los mineros entienden ¡Más alto, más alto! y lanzan los trozos de mineral por encima de los vagones. El tren se va y los mineros quedan encima del terraplén, confundidos y con las manos doloridas de tanto arrojar basalto. El cerebro les mira y les conmina a devolverlo al sanatorio. Con el mineral restante, los mineros sepultan al encargado de buscar el "cerebro" y, reconociendo su error, se vuelven en autobús a su pueblo. Comedia agridulce que demuestra de nuevo la maestría británica en la comedia negra. Negra como el basalto.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

sábado, 12 de febrero de 2022

Críticas cinematofágicas: Las cuatro jinetas del Apocalipsis

  

Las cuatro jinetas del Apocalipsis

 Muestra políticamente incorrecta del nuevo cine cubano. Cuatro "jinetas" habaneras (término que designa a las muchachas sin flor que por dinero cabalgan a los turistas) esparcen todo tipo de enfermedades infecciosas entre los visitantes varones a la isla. Las muchachas, de buen ver y mejor tocar, desconocen su enfermedad, que transmiten en cada cabalgada. Como son buenas trabajadoras, la enfermedad se transmite en breve plazo por los cinco continentes. Alertadas las autoridades sanitarias cubanas, incuban muestras de los virus transmitidos. Como carecen de medios, guardan las muestras en hielo picado, hasta que se acaba el hielo y las muestras mueren. Y la gente se pregunta: ¿Qué se incuba en Cuba? Y algunos responden: "En Cuba se incuba una vana Habana". Mientras tanto, las mulatas siguen transmitiendo el mal y exportando el Apocalipsis. La Organización Mundial de la Salud toma medidas, lo que conlleva que los féretros se acoplen mejor a los difuntos. A todo esto Fidel (su espíritu) interviene y acusa a las autoridades sanitarias internacionales de trabajar para los EE.UU. Y para demostrar que todo es un invento para desacreditar a la Revolución, él mismo se acuesta con las cuatro jinetas (a través de la médium Haydee Santamaría de Dios. En el siguiente mitin, aparece el ectoplasma del líder cubano con dodotis bajo el pantalón y con calvas extrañas en las barbas, que atañe a ciertas plagas enviadas desde Miami. "A mí, a mí", clama el pueblo que atiende la concentración... Película de paciencia ficción que necesita de toda la buena voluntad revolucionaria para aguantar hasta el final. Lo más interesante, las jinetas.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad

domingo, 30 de enero de 2022

Críticas cinematofágicas: El risueño eterno

 

Críticas cinematofágicas

 

El risueño eterno

 

El detective Philip Madlove es llamada a casa del magnate Dog Perrot. Éste quiere que Madlove investigue la causa de que su hijo Ronald siempre aparezca contento y con sonrisa de gerente de relaciones públicas. Madlove, mientras escucha al viejo contar su historia, se fuma un pito y tira la colilla por una ventana del invernadero. Mientras los criados intentan apagar el fuego desatado en el invernadero, Madlove conoce a la hija del magnate, a quien lanza un requiebro de hombre duro. Mas dura ella, madura una respuesta. De una pitillera de platino extrae un pitillo egipcio y trata de encenderlo con su encendedor de oro, que se encasquilla. "Es la piedra", dice Madlove y le prende el pito con una cerilla que arranca de una carterita que le habían dado en un club de alterne de San Francisco. La hija del magnate le dice si le gustan las mujeres de alquiler y Madlove responde que depende del alquiler, porque al quilar, hay que mirar el alquiler. Con esta prometedora entrada, el director Big Ben Johnson recrea cinematográficamente esta novela de Ramón Chandler. Magnífico Hamfree Burger en el papel de Madlove, así como Laura Bocall en el papel Magny, la hija del Magnate. En el papel de fumar, la marca de siempre: Entrefinos.

 

Fred Cineman

Crítico de su majestad